Instalación para cultivar marihuana indoor-Gold Seeds

1.1 Elección del emplazamiento

De la elección de un buen emplazamiento depende en gran medida el éxito o fracaso del cultivo indoor.

Se necesitan unas dimensiones mínimas para poder instalar el cultivo y espacio para poder trabajar alrededor de las plantas.

Un espacio para iniciar un cultivo no debe medir menos de 0.5m de largo por 0.5m de ancho y 1.5m de alto, con estas dimensiones como mínimo se podrá cultivar si se acondiciona previamente el lugar, por debajo de estas superficies mínimas se recomienda lo emplazará y el cultivo generalmente un espacio reducido será más caluroso y seco que un espacio amplio es por este motivo por el que se hace más difícil cultivar en espacios reducidos que en espacios más amplios.

Además de las dimensiones se deben tener cerca del emplazamiento estos tres elementos básicos corriente eléctrica agua y una salida de aire, si además se cuenta con la posibilidad de introducir aire fresco al cultivo todo será más fácil, de esta manera se garantiza una buena renovación del aire, no hay que olvidar que las dimensiones del cultivo van a afectar directamente a factores tan importantes como la temperatura y la humedad, por último, recordar que se debe dejar un espacio, aunque esté sea mínimo para poder acceder a todas las plantas, algo tan sencillo facilitará el trabajo en gran medida.

 

1.2 Renovación del aire 

Suele ser uno de los fallos más comunes no tener en cuenta las necesidades de aire de las plantas.

Como todo ser vivo el cannabis respira para vivir, durante el día las plantas consumen dióxido de carbono y produce el oxígeno, por el contrario, durante la noche consume el oxígeno y producen dióxido de carbono. Es en la fase diurna cuando las plantas agotan rápidamente todo el dióxido de carbono de la habitación, por ello, se debe favorecer la entrada de aire nuevo que contenga más dióxido de carbono, lo ideal sería que este aire proviniera de la calle y estuviera a una temperatura controlada, mientras tanto, en el cultivo se genera exceso de calor provocado por las lámparas y un exceso de aire viciado generado por las plantas, todo esto se regula con un potente extractor de salida, en la respiración se consumen azúcares sintetizados en la fotosíntesis por la planta. Así la planta obtiene la energía necesaria para su desarrollo, además de la colocación de un extractor de salida y uno de entrada es necesario contar con dos ventiladores en el cultivo situado opuestamente, es decir, uno a cada lado del cultivo, generalmente se ponen en funcionamiento casi todo el día o a intervalos de 15 minutos encendido y 15 minutos apagado.

Con los ventiladores se homogeneiza el aire, es decir, se mezcla el aire caliente con el frío y así se evita la formación de bolsas de humedad que pueden dañar las plantas. Si se cultiva con esquejes es importante resguardarlos del aire directo en los primeros estadios ya que el aire puede deshidratar las plantas. Gradualmente se van aumentando el tiempo y la intensidad de los ventiladores llegando a tenerlos encendidos casi todo el día, en las fases de oscuridad se puede tener los conectados menos tiempo dependiendo de la temperatura y la humedad. Como consejo cabe destacar que resulta muy interesante proveer una ventilación intensa a las plantas que cuenten con un sistema de riego, el aire deshidrata a las plantas y éstas se defienden ante la deshidratación absorbiendo agua por las raíces, la acción del aire agudiza la transpiración foliar y consecuentemente la absorción radicular.

En resumen, se hace que las plantas se absorban más por lo que todo marcha más rápidamente. En caso de que las raíces no dispongan de un aporte ilimitado de agua como en el caso de los cultivos en tierra un exceso de aire puede secar las plantas rápidamente. 

 

1.3 Disponibilidad de agua

Es muy importante contar con una fuente de agua próxima al emplazamiento, no todas las aguas son aptas para el riego, aunque salgan por el grifo, pueden contener sustancias perjudiciales para las plantas, aunque para el usuario no lo sean.

Hay que conocer dos parámetros del agua estos parámetros son la EC o electro conductividad que es la cantidad de sales o minerales presentes en el agua y el pH que mide la acidez o alcalinidad del agua. Las sales son minerales, es decir, el alimento de las plantas. La unidad de medida de la EC son los milisiemens/cm, existen aparatos digitales en el mercado de fácil manejo y de gran precisión para poder medir la concentración, una buena agua para las plantas es aquella que tiene un EC inicial de 0.2 a 0.4, al añadir fertilizantes y aumenta la EC, por el contrario, si se añade agua se disminuye la EC, el agua destilada posee una EC de cero, es decir, no contiene minerales, aunque es cara es una buena agua base para mezclar con los fertilizantes.

El otro factor que hay que medir en el agua es la acidez o pH. El pH óptimo para el agua de riego de 6, en este valor la absorción de nutrientes es máxima. El pH se ajusta después de añadir los fertilizantes, existen aparatos para medir el pH y otros compuestos que permiten subirlo bajarlo, hay que tener en cuenta que los ácidos para subir o bajar el pH aumentan la electro conductividad o EC, estos ácidos son muy concentrados hay que añadir muy pocas gotas al agua. El pH con la acción de estos ácidos baja inmediatamente, pero vuelve a subir a los pocos segundos, hay que esperar dos minutos hasta que la reacción se estabilice para que la medición sea fiable. Los cultivadores de cannabis se mueven en márgenes de 58 a 65, entre estos parámetros la absorción es máxima a 18 grados centígrados, por ejemplo, con pH de 7 sólo se absorbe el 50 por ciento del hierro y del manganeso disponibles con un pH de 8 su absorción es nula.

 

1.4 Iluminación

La luz al igual que los anteriores factores mencionados es de vital importancia para el desarrollo de las plantas.

Las plantas poseen un pigmento llamado clorofila que es el responsable de su tonalidad verde. La clorofila es una molécula indispensable para la realización de la fotosíntesis. En la fotosíntesis las plantas fijan el dióxido de carbono atmosférico mediante la activación de la clorofila por la luz, la finalidad de este proceso que se realiza en los estomas situados en el envés de las hojas es la producción de azúcares para la planta que a su vez produce oxígeno como desecho.

Un parámetro fundamental que se debe tener en cuenta es la superficie que hay que iluminar, generalmente se suele colocar una lámpara por metro cuadrado de cultivo, hay que decidir la potencia de la lámpara a mayor potencia, mayor intensidad lumínica, mayor gasto eléctrico, mayor cantidad de calor generado por las lámparas y si todo va bien mayor producción. En los cultivos indoor se dispone de luz suficiente como para que la producción de azúcares en las hojas sea máxima y que estás presente en colores oscuros tallos duros y robustos y floración profusa y completa, ante aumentos en la intensidad de la iluminación se incrementa la absorción de macronutrientes y micronutrientes y oligoelementos.

Debido a la relativa escasez de dióxido de carbono en la atmósfera ya que sólo existe un porcentaje de tres centésimas las plantas no pueden aprovechar altas intensidades lumínicas, convirtiéndose la luz en el principal factor limitante de la fotosíntesis.

En condiciones de temperatura y dióxido de carbono constantes un aumento en la intensidad lumínica provoca un aumento en la actividad fotosintética hasta un punto que se denomina punto de saturación lumínica a partir del cual la planta no puede aprovechar más luz, una solución a este hándicap consiste en añadir dióxido de carbono al interior del jardín, pero esta técnica se verá más adelante.

Al igual que existen diferentes potencias existen diferentes tipos de luz, las más utilizadas son las de alta presión de sodio y las de halogenuros metálicos, dentro de las de alta presión de sodio existen bombillas especiales para el crecimiento de un color naranja claro y para la floración de un color naranja intenso. Las bombillas de halogenuros metálicos son especiales para el crecimiento y su espectro es azulado, tienen menos intensidad que las de alta presión de sodio, pero funcionan extraordinariamente bien en las fases de crecimiento. El color azul de los halogenuros intenta emular la luz primaveral y la luz naranja de los equipos de alta presión de sodio emula la luz otoñal.

El siguiente gráfico puede servir de ayuda:

A medida que se acercan las lámparas a las plantas se aumenta notablemente la intensidad lumínica pero también el calor, por el contrario, cuanto más se alejan las lámparas menos luz recibirán las plantas, esto se traduce en un crecimiento sumamente espigado. Los cooltubes permiten acercar más la lámpara sin elevar tanto la temperatura, ya que mediante un extractor extraen la mayor parte del calor que emite la bombilla, también existen lámparas móviles que abarcan mayor superficie sólo con una lámpara. Se debe adecuar correctamente la distancia de las lámparas a las plantas teniendo en cuenta la potencia de cada una las lámparas con más potencia se colocan a mayor distancia que las lámparas de baja potencia. Las lámparas de alta presión de sodio y los halogenuros proporcionan una gran cantidad de luz necesaria para el crecimiento y la floración de las plantas, incluso la germinación de las semillas se puede hacer bajo estas lámparas. Sin embargo, es necesario comentar que estos equipos poseen demasiada intensidad para la elaboración de esquejes, para esto es lo más recomendable son los fluorescentes. Nunca y bajo ningún concepto se deben mojar las bombillas podrían explotar al contacto con el agua, por lo tanto, hay que apagar los ventiladores y los extractores cuando se fumiguen las plantas, tampoco se deben encender las bombillas cuando aún estén calientes podrían explotar, hay que esperar a que se enfríen antes de encenderlas. Las bombillas pierden intensidad con el uso con éste luxómetro se puede medir la intensidad que tiene la lámpara o fluorescente es recomendable renovar las bombillas cada año ya que pierden cerca de la mitad de su intensidad en este tiempo.

 

1.5 Electricidad

Sin electricidad es imposible iniciar un cultivo indoor, luces bombas extractores y ventiladores consumen electricidad, hay que informarse sobre la potencia que se tiene contratada en el cultivo.

Los contratos eléctricos en España suelen oscilar generalmente entre 3.300 y 5000 vatios, los unifamiliares en las afueras o en las casas rurales suelen disponer de contratos más amplios, hay que hacer un cálculo lo más ajustado posible sobre cuántos vatios consume el cultivo y después contrastar lo con la potencia contratada. Una incorrecta instalación eléctrica puede deparar serios problemas.

Como medida de seguridad se recomienda dejar sin utilizar un 10% de la potencia eléctrica contratada.

 

 1.6 Temperatura

Es un parámetro que hay que observar a diario en el jardín, aunque a medida que se adquiere experiencia se aprende a controlarla ya mantenerla dentro de unos límites.

Para controlar la temperatura se utilizan los extractores y también se puede utilizar un sistema de aire acondicionado que, aunque sea caro consigue lo deseado. La temperatura diurna ideal para las plantas debe oscilar entre los 18 grados centígrados y los 25 grados centígrados, en la fase nocturna se recomiendan unos 7 grados centígrados menos que la máxima diurna, así se favorece una buena respiración de las plantas. Por encima de los 25 grados centígrados se observa una disminución de la fotosíntesis de la planta, es decir, disminuye su capacidad de respiración, además, la planta a estas temperaturas consume sus sustancias de reserva, la transpiración se acentúa, si el agua de las raíces se acaba se puede producir marchitez temporal, si la situación se agrava las plantas morirán, por debajo de los 10 grados centígrados se observa una ralentización en el crecimiento de la planta, a 0 grados centígrados las plantas pueden helarse y morir, no obstante, se sabe que la marihuana crece en lugares muy calurosos llegando a soportar temperaturas que rondan los 45 grados centígrados. El problema de estas temperaturas tan elevadas en el cultivo indoor es que generalmente coinciden con una humedad muy baja con una mala extracción de aire caliente y viciado y con una insuficiente entrada de aire nuevo. En estas condiciones tan desfavorables las plantas se mueren por asfixia proliferan en el cultivo hongos como el botrytis u hongo gris y el oídio o mal blanco.

Se pueden encontrar en el mercado controladores digitales del clima que se conectan a la extracción a la calefacción y al aire acondicionado, mediante la activación o desactivación de los tres se consigue la temperatura deseada. Son sistemas caros que permiten cultivar de una manera eficaz porque optimizan el clima, hay que estudiar muy bien las necesidades antes de realizar una inversión seria. Los cultivadores más avanzados durante la última semana de floración intentan disminuir la temperatura del cultivo hasta los 12 grados centígrados, así pretenden emular las condiciones del final del otoño en exterior y así expresar las plantas y conseguir un aumento en la producción de resina. Si el genotipo lo permite las plantas adquirirán tonos púrpuras, cabe comentar que ante una disminución de la temperatura se produce un incremento de las necesidades de magnesio en la planta.

 

1.7 Humedad

Es muy importante un buen control de la humedad en las diferentes fases del proceso, ya que unos aumentos o descensos demasiado pronunciados pueden dar al traste con la cosecha.

El nivel de humedad más recomendable para los primeros estadios del crecimiento de las plantas oscila entre el 60 y el 70 por ciento, a un nivel más alto puede generar hongos muy perjudiciales para la salud del cultivo, por el contrario, un nivel de humedad inferior al 40% deshidrata la planta y favorece la proliferación de plagas como es el caso de la temida araña roja, para la etapa de floración la humedad más recomendable es del 50%.

Sofisticados equipos incluyen entre sus herramientas de trabajo humidificadores que incrementan la humedad según las necesidades y también deshumidificador es para el caso contrario.

 

1.8 Olor

Hay que tenerlo muy en cuenta si no se instala un equipo para desautorizar el aire se acabará teniendo problemas. En las fases de crecimiento del olor no es tan apreciable, pero en las fases de floración el aire impregnado de sustancia aromáticas escapa por el conducto de extracción pudiendo llegar a ser detectado a decenas de metros de distancia. Existen dos alternativas serias para evitar este problema, una quizás la más práctica y económica son los filtros de carbono, son tan eficaces que nada más en instalado se eliminan el olor del aire en apenas unos segundos, un inconveniente de su tiempo de duración ya que cada año aproximadamente hay que desmontarlos y rellenarlos con carbono nuevo, otro inconveniente de este sistema es su enorme peso que hace difícil su colocación.

Los ozonificadores son la otra alternativa sería el mayor inconveniente es su precio.

 

1.9 Dióxido de carbono

Resulta una de las técnicas más sofisticadas y caras del mercado, pero consigue incrementar la fotosíntesis y por tanto la cosecha hasta el 20 o 30 por ciento, no obstante, se recomienda que nadie instale un equipo de dióxido de carbono si no se tiene el cultivo plenamente optimizado en caso contrario se perdería tiempo y dinero.

 

1.10 Optimización

La optimización del cultivo se traduce en un máximo beneficio con un mínimo esfuerzo, sin duda el camino a seguir, se dice que un cultivo está optimizado cuando funciona al máximo rendimiento y cuando ningún parámetro de cultivo supone un factor limitante. Se les llama factores limitantes porque al no funcionar al 100% impiden el pleno desarrollo de las plantas. Factores limitantes pueden ser la nutrición, la iluminación, la ventilación, la temperatura, la humedad e incluso el propio cultivador, además de unos mejores resultados otro beneficio que se puede destacar de la optimización del cultivo es la menor dependencia de los cuidados del jardín, aunque en muchos casos el proceso resulta difícil y costoso a medio y largo plazo representa sin duda la mejor opción.

 

1.11 El factor humano

El factor humano es el factor de mayor importancia a la hora de obtener unos buenos resultados en la cosecha.

Tomando un ejemplo de la vida cotidiana imaginemos por un momento que un alumno no asiste a clase y no realiza las tareas que se llama el profesor a sus alumnos posiblemente el día que se enfrenta a una prueba sobre la materia no conseguirá superarla. Extrapolando este ejemplo al cultivo se puede afirmar que hay que desarrollar un trabajo a diario, aunque se tenga el cultivo automatizado. Hay que observar las plantas y medir los parámetros del cultivo esto es la temperatura, la humedad, el pH y la electro conductividad o EC. Además, se debe seguir regularmente una limpieza y un orden estrictos. El éxito o fracaso que se vaya a obtener en el cultivo está directamente relacionado con la forma en que se hayan sabido adecuar estos factores. Las atenciones y cuidados son tan importantes como la propia genética que se cultive, es cada uno de los cultivadores el que ayuda o limita a los genes a expresarse en su plenitud sin los cuidados dados al cultivo no habría plantas.

La labor primordial del cultivador es la observación, progresivamente se va desarrollando en el cultivador esta cualidad al ir adquiriendo experiencia en cada cierto o en cada fallo. Las plantas transmiten a simple vista a su estado de salud, hay que interpretar el estado general de la planta identificando los posibles excesos o defectos que está presente. Los problemas que un cultivador debe supervisar son variados, pueden ser de naturaleza mecánica como problemas en las lámparas, riegos, bombas, medidores, extractores y temporizadores, pueden ser alteraciones de naturaleza física como variaciones de temperatura y humedad, también cambios a nivel químico como variaciones de pH o EC, pueden darse desequilibrios en la nutrición que se traducen en excesos o carencias, finalmente pueden darse problemas relacionados con plagas y enfermedades.

Resumiendo, a cultivar se aprende poco a poco y solo la experiencia es la que da el verdadero conocimiento. Del cultivador y de los conocimientos que adquiera dependerá en gran medida el éxito o el fracaso del cultivo.

 

1.12 Problemas y soluciones

Tal vez el factor más complejo en el momento de instalar el cultivo sea conseguir la óptima renovación del aire, existen diferentes fórmulas que permiten hallar el aire que se debe evacuar y renovar en la habitación. Estas fórmulas no tienen en cuenta del aire que consumen las plantas ni tampoco el calor emitido por las lámparas o la temperatura de los diferentes meses del año, por ejemplo, en lugares cálidos y soleados es muy difícil controlar la temperatura de un último piso en verano porque el tejado recoge todo el calor del sol transmitiendo lo a la vivienda y por consiguiente las plantas, en este caso, lo más recomendable es aprovechar la noche para encender las lámparas y durante el día mantener las luces apagadas e incluso si es necesario, detener el cultivo hasta la llegada del otoño.

Con un buen extractor de salida y otro de entrada se pueden controlar los siguientes parámetros, se puede extraer el aire iniciado de la habitación en apenas unos minutos, en caso de tener la temperatura o la humedad demasiado elevada se pueden evacuar al exterior, el olor también se controla mediante la extracción. Por otro lado, con un buen extractor de entrada se asegura un aporte de aire nuevo rico en co2 imprescindible para la fotosíntesis de las plantas, este extractor permite introducir aire fresco del exterior consiguiendo una disminución de la temperatura del cultivo, a veces esta disminución de la temperatura puede no ser buena para las plantas.

Para el correcto funcionamiento de la extracción hay que asegurarse de que el extractor de salida evacúe eficazmente el aire, así que este extractor debe tener aproximadamente el doble de potencia que el de entrada, de este modo se consigue crear una corriente mayor de aire con lo que la renovación será también mayor. La potencia de los extractores se mide en metros cúbicos, aunque se puedan encontrar varios modelos de extractores en el mercado se recomiendan los extractores tubulares, son los que permiten acoplarse el tubo para canalizar el aire, estos tubos pueden estar además insonorizados con lo que la emisión de ruidos disminuye considerablemente. Los extractores axiales pueden funcionar bien en cultivos no demasiado grandes.

Hay que tener en cuenta que se deben temporizar los extractores para que funcionen simultáneamente al menos 15 minutos cada hora. Dependiendo de la temperatura y de fase en la que se encuentra el cultivo habrá que aumentar el tiempo de extracción. Las plantas en floración consumen tres veces más aire que las plantas en fase de crecimiento, se recomienda no escatimar el aire durante las etapas de floración. Existe la interesante posibilidad de conectar los extractores a un termostato este termostato se conecta a unos 24 grados centígrados ir a la orden de activación a los extractores en cuanto se supera esta temperatura, también se pueden conectar a un controlador del clima, esta es sin duda la mejor opción, pero también la más cara, estos controladores permiten un control inteligente del clima con lo que se optimiza el cultivo.

Un problema que sufren casi todos los cultivadores es el de los ruidos emitidos por los extractores y bombas de agua, sobre todo por la noche en caso de que se cultiva en una vivienda, es más que posible que los vecinos comiencen a unos ruidos molestos por eso se recomienda siempre trabajar con tubos silenciosos ya que disminuyen en buena medida ruidos y vibraciones. Otra técnica para disminuir los ruidos consiste en conectar los extractores a un potenciómetro con el que se elige la potencia a la que van a funcionar así se pueden conectar los extractores por ejemplo a un 20 por ciento de la potencia durante la noche minimizando el ruido. Si se opta por esto último es recomendable adquirir potentes y extractores para que, aunque funcionen a baja potencia consigan canalizar a grandes volúmenes de aire. Si se decide instalar un cultivo con sistema de riego, es aconsejable utilizar un filtro para que los goteros no se obstruyan, si uno de los goteros se sale todo el tanque se vaciará y se inundará la habitación a no ser que exista un sumidero de escape debajo del cultivo. Además, se recomienda probar el sistema de riego durante varios días antes de empezar a cultivar.

 

 

 

 

 

 

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